23 de junio de 2008

Tópico típico

23/06/2013
Típico y tópico, una crisis de esas que tienen hasta nombre propio. ¿Será la crisis de los treinta? Fíjate que no estaba segura ni de que existiese, y resulta que si, que hasta tiene un blog con nombre propio y que Muy Interesante ha escrito sobre ella un artículo, que incluso viene de un estudio 'muy interesante' que viene a decir, a grandes rasgos, lo que siento yo ahora. Así que me declaro en "época de crisis" oficialmente, aquí, en este blog que casi nadie lee pero a mí me va divino para desahogarme. Una crisis que yo creo que ronda como cosa de uno o dos años pero que ahora se ha manifestado sintomáticamente, eso que en nuestra medicina actual posiblemente me llevase a tomar alguna mágica pastillita para cortar el síntoma sin tocar la raiz que lo ocasiona.
Y claro, rarita que es una supongo que al final era inevitable que buscase información sobre eso que me da vueltas al tarro... y et voîla! Aquí estoy.

Y es que según el estudio que os decía, hacia los 30 sufrimos un repentino ataque de inseguridad, depresión y soledad... Solo con eso hago un pleno al quince, después de una semana mendigando cariños y arrastrándome por los rincones y de considerarme poco más que un desecho humano, más sola que la una. También habla de una especie de "presión de triunfar antes de cumplir los 35" y fíjate tú por donde hoy pensaba yo en mi preciosa prima. Guapa, simpática, inteligente... que por un memo dejó de estudiar una carrera que no la llenaba pero bien podía haberse sacado, y que ha acabado trabajando en Mercadona. Y no hace mucho, no se cuándo, me decía que en una cena de antiguos compañeros cada cual contaba cómo se ganaba la vida y ella se sintió: "yo... trabajo en Mercadona". Ay, prima mía, ¡cómo te entiendo! A tí, que trabajas en Mercadona con tu puesto fijo y te van a ascender (si es que eres más maja!), porque yo que soy unos añillos más grande que tu, ni siquiera tengo eso... ¡qué me vas a contar!

Parece ser, segun el estudio, que llegado un punto acabamos recuperando el control de nuestra vida, entre los 30 y los 35, que es cuando tiene lugar esta crisis, centrándonos en nuestros intereses, y que a fin de cuentas esta es una crisis positiva que nos llevará a tomar buenas decisiones en un 80% de las ocasiones. Bendita crisis tengamos.

En realidad yo me he dado cuenta de esa 'presión' hace relativamente poco. Más bien he mirado a mi alrededor y me he dicho: "guau, nena, el tiempo te lleva una buena ventaja, chica!!!". No es presión en sí, nadie me presiona más que yo a decir verdad... y tampoco es exceso de presión lo que a mí me hunde. Al terreno profesional le estamos poniendo remedio, así que poco más se puede hacer ahora mismo en ese campo. El tema ha venido por otros barros y así hemos llegado a estos lodos... Diría yo que esto es más bien una crisis existencial a todos los niveles...
Maternal, en una tercera maternidad que no va a consagrarse nunca y me duele como nadie sabe. Por no mencionar que no logro alcanzar eso que creo que merecen mis chicos y no tienen en esta, la única madre que tienen. Y mira que lo intento, pero no llego. Y leo, y leo, y pruebo y pruebo... y no hay manera.
Profesional, donde me siento bastante en la línea de aquel último lugar donde andé ganándome el sueldo: "aquí no te pagamos para pensar", pronunciadas por alguien que ni sabe ni conoce la diferencia entre líder y jefe joputa.
A nivel amistad, quizá soy una romántica que sigue creyendo en un concepto de amistad que se está extinguiendo pero que yo me emperro en defender. Aunque a veces me pregunte si será que yo no soy merecedora de tal regalo cuando anhelo tener cosas en común que hacer y sobre las que charlar con las personas que, por suerte, tengo a mi lado. Poder dialogar tomando un café sobre ese millón de cosas que me inquietan, con alguien a quien también le inquieten y si se puede, de paso, poder contar con ell@s para que te den la mano... Realmente pienso si acaso pido un milagro. Hace poco leí una frase que rezaba: "amigo es aquél que te ayuda a levantarte cuando el resto ni se han dado cuenta de que habías caído". Joder, aquí no se entera ni diox. Algo estoy haciendo MUY mal.
Personal y emocional, cuando hace ya unos años que caíste en la cuenta de que tenías que reconstruírte, como el nombre de este blog indica, y siento que llevo mucho tiempo en obras pero sin haber avanzado un solo paso en mi restauración. Que sigo gustándome lo mismo y que sigo causando el mismo furor. Y he llegado a reconocer algunos de los errores, pero no tengo el software para repararlos... o peor aun, ni se cuál es el software ni si existe o es una cruel utopía.

Estoy muy agradecida a la vida, tengo un marido maravilloso y unos niños preciosos que lo son todo para mí. Pero he de reconocer que anhelo unos abuelos que les cuenten cuentos, los malcríen, que quieran pasar tiempo con ellos y les compren chorradas sólo porque 'pasaron por allí y pensaron en ellos'. Jo, y que de vez en cuando, sólo de vez en cuando, nos echasen un cable. Y pienso que los alquilaría, de verdad que si. Por un fin de semana al mes o algo así. Unos abuelos de esos que pierden el culo por ayudarte en lo que sea y pasar tiempo con sus nietos. De esos que los nietos adoran. Ojalá pudiese hacerse, sería genial, mis niños dejarían de mirar a los abuelos de los otros niños como ahora los miran. Y de paso, que de vez en cuando nos diesen un achuchón o un tupper a nosotros, que faltica también nos hace... Desde que murió mi madre, se acabó aquello de que viesen en una mirada que aparentaba ser feliz (y lo era para todos), que esos ojos maquillados lloraron hace muchas horas. Eso ahora es magia negra que en mi casa no existe. Esta mañana he tenido un buen rato con mi chico grande y pobrecito, me decía si nosotros estaríamos ahí cuando ellos sean grandes. Claro, mi amor, nos dejaremos la piel por vosotros mientras estemos en este mundo, que sabemos lo que es estar solos. Y espero que aun me queden muchos años, al menos mientras ellos me necesiten. Aunque en realidad nunca se deja de necesitar a una madre, creo yo.

En fin, que resumiendo, no se qué voy a hacer con nada. Por ahora disfruto de ellos y hoy me decidí a asomarme por aquí. Tengo un blog con muchas visitas y más de 18.000 fans en facebook, super util según algunas personas... que a decir verdad me esclaviza un poco y que apenas tiene comentarios, con el que llevo casi 7 años de mi vida. Tengo unos 40 artículos a medias que pensaba hacer y publicar, y la verdad, no tengo ni pizca de ganas de terminar. Y me han regalado dos libros, sobre maternidad, que tengo que leer y sobre los que debería escribir una reseña... pero me apetece menos que nada ninguna de las dos cosas. Creo que ha llegado el momento de dejar el mundo de los bebés, me está destrozando viva.

Jesusa también me pasa un vídeo de Redes, gracias al cual descubro que esto puede tener otro nombre: Ansiedad global, cuando sientes que no estas a la altura de la imagen que la gente tiene de tí. Aunque en el vídeo hablan de la vida de los famosos y a mí me dan bastante igual, y es que no necesito ni quiero parecerme a ellos para que mi vida sea valiosa, que ya lo es. Tan sólo quiero un buen trabajo que me guste, y para eso ya he puesto remedio; un tercer bebé, ser mejor persona y mejor madre para mis niños. Y que haya alguien ahí con quien poder contar, hablar y abrazarse, aparte de mi marido. Alguien que se preocupe un poquito por nosotros, nos quiera y piense igual que nosotros en algunas cosas importantes. Tengo la imperativa necesidad de poder hablar cara a cara con alguien sobre las cosas que me mueven y me preocupan, aunque sólo sea de vez en cuando...
Proponen en el vídeo imaginar un brindis por tí el día de tu boda. Se las cosas que la gente diría de mí, cosas buenas, aunque en algunas no estoy en absoluto de acuerdo... Pero más allá de eso, se lo que NO dirían, que es lo que a mí me gustaría escuchar hace ya mucho tiempo y no se cómo lograr: una persona querida. Ese es mi talón de Aquiles, la belleza emocional que no se conseguir.

Tengo una pelea interior con Facebook que no se si tiene solución, porque actúa de nexo con ese mundo en el que creo, con las personas que forman parte de el, pero para ser sincera me tiene hasta el moño que no tengo. Y donde hay tanta basura por todas partes... y tanto rollo chino... ahí todos nos creemos libres de pecado y hasta el más papista no hace más que tirarle piedras al vecino mientras va predicando 'hermanos... no tiren piedras al vecinooo!'. Y es que, hagas lo que hagas, estará mal, muy mal para alguien. Tanto como para pretender difundir tu verdad verdadera por la blogosfera y que todo el mundo a tu paso se postre a los pies de tu pluma.
Bueno, yo a lo mío, intento hacer un ejercicio de autocontrol y no solo me dan igual todas esas personas y lo que digan, sino que he de conseguir que me resbalen como si estuviese untada en mantequilla y además he de aprender a callarme. Fiuuu, a ver si fluyo.

Volviendo al estudio de antes y para finalizar, llega mi nota discordante. Decía también que las personas más propensas a padecer este tipo de crisis son personas con educación superior y con fuertes deseos de tener éxito y un concepto idealista de lo que debería ser su vida.
Creo que nunca pedí una vida ideal, voy sorteando las cosas conforme me llegan. Tengo una familia fantástica y montón de mierdas acechando, que muchos no ven. Pero tampoco me preocupan demasiado, de casi todo se sale en esa vida. Y éxito, éxito... no se, no se. Creo que con una piececita del puzzle que encaje con el resto me sentiría la persona más feliz sobre la faz de la tierra. Aunque claro, si por ideal nos referimos a que me toque la lotería, entonces si, por favor, un montón de millones para no tener que dejar cosas que duelen en el tintero.



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