11 de mayo de 2009

Madre tierra

Me ha parecido tristemente precioso...






Con nostalgia recuerdo como el gran pintor de la vida me creó para poner color, equilibrio, y armonía en esta tierra. Con su pincel fue poniendome colores: verdes, que llenan todo de esperanza y equilibrio; grises y marrones creando las montañas que representan la libertad y la soledad acompañada; azules, creando la inmensidad del mar y la sencillez del río que recorre su camino con alegría y arcoíris de flores de todos los colores y aromas. Este fue mi principio, mi nacimiento, donde todo estaba donde tenía que estar, donde había un equilibrio. La niñez fue feliz, hubo momentos de mucho dolor por causa de la intolerancia y egoísmo del ser humano, pues se supone el más inteligente que me habita. Fue pasando el tiempo, en un principio este ser “inteligente” me tenía gran respeto, me llegaron a llamar “Madre Tierra” de donde brota toda vida, volviendo a mi regazo en la muerte. Nadie me pedía más de lo que ofrecía, se me cuidaba y respetaba, fueron tiempos felices, fértiles, los campos llenos de flores donde los árboles no se cansaban de regalar sus frutos.


Hoy me siento cansada, enferma. Ha llegado también a mí esa enfermedad que todo lo corroe y lo pudre, matándome lentamente: El cáncer del fuego está destruyendo gran parte de mi hábitat; el cáncer de los residuos está envenenando el agua, el aire y la tierra. ¿Cómo curarme si son los propios médicos quienes me matan lentamente? Este ser “ inteligente” me destruye, no se da cuenta. De vez en cuando me estremezco por tanto dolor y mis entrañas se mueven, me encolerizo tanto que escupo fuego, lloro tanto que provoco inundaciones, pero nadie parece darse cuenta que yo quiero hacer del mundo un hogar feliz, regalar vida, las comunidades de bosques con sus aromas, su sombra al arrullo del aire entre las hojas, la paz. Los ríos con su charla alegre, con su frescura que todo lo renueva, el repicar contra las piedras… su canto de serenidad. La cima de una montaña donde llegas a tocar tu ser más profundo, donde habita la esencia del mundo, el Pintor de la vida. El inmenso mar que te hace caer en la cuenta que eres como una gotita de agua, que sola no haces nada, que necesitas de otras gotitas para formar parte del todo, este hermano mar que te hace entrar en lo profundo. No te quedes en la superficie aunque puede ser preciosa, sumérgete donde se encuentra la vida.


Lo tenéis todo: Tierra que os hace daros cuenta que nada es eterno; Cielo, techo de nuestros hogares donde el hermano sol sale cada día a dar vida y la hermana luna brilla con su hermosura nocturna, compañera de secretos y soledades profundas y las estrellas, manto de lentejuelas que cuando se contemplan nos recuerdan que no estamos solos, nos acercan a alguien que paso por nuestra vida dejando huella.Me siento anciana, puede que este envejeciendo antes de tiempo, se me arranca la vida sin permiso. Antes tenía más capacidad, surgía de las cenizas con mucha más fuerza, pero ahora la vida se me agota, no se agradece la que doy y se me arranca la que todavía no puedo dar…
No se cuantas primaveras me quedan, ni cuantos colores puedo ofrecer, ni cuánta agua ni cuanto aire, no se si pronto llegara a mi la eternidad, pero sí sé que lo que me pase a mi repercute en vuestras vidas, “ yo puedo morir pero con el tiempo volveré a la vida; Cuídame, porque cuando me cuidais a mi, cuidais vuestra tierra, vuestra vida".


10 de mayo de 2009

Buscando un camino... el mío.



Me siento más perdida que un pulpo en un garaje... Llevo días leyendo y buscando cosas por internet que antes ni se me habrían ocurrido. Me doy cuenta de que hay demasiadas cosas por corregir, me doy cuenta de que hay mil opciones desconocidas por descubrir. No pretendo dejar de ser yo misma, no quiero arrastrar a los míos de repente por un camino contrario al nuestro. Pero existe un abanico tan amplio de formas de hacer diferentes y tan desconocidas...

¿De qué estoy hablando? Ains... pues es que creo que ni yo lo se, la verdad. Llevo un cóctel de datos e información considerable en la cabeza, que yo no se si me deja pensar con claridad...

Para comenzar, se podría decir que el tema que más obsesionada me tiene es la crianza. La buena crianza, la crianza con respeto, con amor. Y... ¿acaso no es así toda la crianza que reciben unos niños que son amados? ¿Acaso no basta con enseñar valores, con ponerles límites razonables, con demostrar los sentimientos, con jugar y crear con ellos? Pues no, para nada. Hace tiempo que mi marido y yo queremos mejorar como padres, algo nos decía que podíamos hacer las cosas mejor, pero no sabíamos cómo corregir aquello que no sabíamos que tenemos que corregir... necesitábamos pautas, ideas, ayuda.

Y me encuentro con sitios como API o me reencuentro con sitios como CRIAR CON EL CORAZÓN, donde ya había ido a parar hace tiempo y no se por qué, no vi mi lugar allí. Qué pena y qué pérdida de tiempo, cuánto habría aprendido. Resulta que acabo de darme cuenta de que mi destino, ese al que quiero llegar como madre, no está en la ciudad de al lado como pensaba, más bien he de atravesar el país para poder llegar. Creía necesarios unas reformas, pero es necesaria una nueva estructura. Cuántas cosas por cambiar, comenzando por mí. Está claro que hay que hablar a los niños con respeto, educarles con respeto, tratarles con respeto... y todo ello, rociarlo de amor en abudancia... Pero cuando una se siente orgullosa de parecerse en algunas cosas a SUPERNANNY y se encuentra con ésto, es un batacazo de órdago. Resulta que existen tantas alternativas que me siento abrumada. No se ni por dónde comenzar a reorientar mi forma de educar, nuestra forma de educar, nuestra forma de ser y ver hacia nuestros hijos.
Vemos las cosas de un modo tan rutinario, siguiendo la corriente de un río que nos lleva a todos desde y hacia el mismo sitio, que ni te paras a mirar si hay otros ríos por los que ir... Con el tema de los partos por suerte me di cuenta, al menos, para remediar mi ignorancia con el parto cesárea de mi primer hijo y mejorarlo para la segunda... Salté al río de al lado y vi que era mucho mejor, por eso me quedé y aunque de momento no hay tarcer parto a la vista, prefiero seguir en ese río que en el primero, donde va todo el que no mira hacia los lados...
En este ir y venir de ideas, en esta marea que tengo en mi cabeza, por supuesto entra la educación... Anda!!! Si hay otras formas (MEJORES) de educar y criar a nuestros hijos, ademas de la crianza basada en el castigo y la ley del más fuerte, de la educación del colegio de toda la vida con los profesores de toda la vida y las técnicas de toda la vida! Cómo? Pues léase, además de los enlaces anteriores, METODO WALDORF, EDUCACION LIBRE o MARIA MONTESSORI, por ejemplo...

Sinceramente, no me veo capaz de educar a mis hijos en casa... pero por ejemplo, una escuela Waldorf, en el caso de que me lo pudiera permitir y por lo que hasta ahora he averiguado de ellas, sí me parecería una opción acertada... y van para 8 años de maternidad desconociendo por completo su existencia. No está mal, no?

Por si no fuese suficiente para mi existencia el verse tambalear todas mis pautas, formas de hacer (y no hacer) y cimientos como madre y educadora, a una le rondan otras cosas por la cabeza, como la ecología, el calentamiento global, la agricutura ecológica, los transgénicos, las medicinas alternativas y la meditación, desde el yoga a los chakras... y cómo meter todo eso en mi vida diaria, si es que puede hacerse... sin que afecte demasiado a mi economía y contribuyendo en dejar de fastidiar este hermoso planeta en el que vivimos y quiero que mis hijos puedan disfrutar... Hay una cita al respecto que me encanta, y dice algo así como
"no hemos heredado la tierra de nuestros padres, la hemos tomado prestada de
nuestros hijos"

Un poco de meditación, esa que siempre he dicho que no iba conmigo, no creo que me fuese mal. Aunque solo fuese por tener una hora de paz conmigo y con los demás a la semana... Ahora falta encontrar el hueco para poder asistir a algun lugar que me ayude con la labor... Un poco de yoga podría ayudar a relajarme y no perder los nervios? Y algo de saber conectar con el entorno, con los demás, con la naturaleza... ¿harán cursos todo-en-uno para casos imposibles?
Existe otro tema ademas, que sino no me sentía yo completa [-mente desorientada], y es que no me gusta el mundo en el que vivimos, el mundo que hemos creado, el mundo al que hemos llegado... por generalizar, vamos...

No me gusta la verdura envasada en plástico, no me gustan la inmensa mayoría de la programación de la televisión, no me gustan las ciudades sin flores, sin rastro de vegetación por ningun sitio... No me gusta como tratan a los animales que nos comemos , no me gusta tener el horario que tengo y no poder estar con mis niños las horas que me necesitan, que los necesito cada dia.
No me gusta la sociedad consumista en la que nos movemos... relamente necesitamos todo lo que tenemos??? La falta de valores, los niños atontados por las consolas que no saben hacer otra cosa que perder el tiempo delante de la pantalla y sus padres no saben hacer otra cosa mas que enchufársela para no oirles... Me siento como medio "alien"por no comprarle a mi hijo la Nintendo DS, la Playstation y la Wii... y no se si me dejo alguna más!!! Mi hijo se que se que de alguna forma se avergüenza o siente "reprimido" en varias ocasiones, cuando sus amigos o primos hablan con todo conocimiento de videojuegos no aptos para menores de 18 años, de las distintas versiones de consolas donde jugarlos y le preguntan a él... que no tiene consola... Por supuesto intenta taparlo, y se adjudica como propia, si cree que no lo oyes, una que le trajeron los reyes al papá para ejercitar la memoria un poco y que anda olvidada en algun cajón del armario... Contínuamente, allí donde vamos, veo a los niños como abducidos por esas maquinitas, comiendo, en el sofá, en el parque...! Allí donde hay mucho niño junto, hay todo un despliegue de arsenal informático de última generación de todos los colores... y ellos, sin dirigirse palabra, batallan con marcianos o mutantes y dejan pasar ese precioso tiempo que podrían estar empleando en ¡ser niños!!! Me niego, odio las consolas, creo que secan los valiosos cerebros de los niños... y con todo y con eso se que tendré que claudicar en no demasiado tiempo... Mi hijo lleva como año y medio ahorrando su paga de 3 o 5 eurillos para comprarse con su dinero la Wii, la única consola que le dije que, en todo caso, podría llegar a comprarle algún dia... Si pretendo enseñarle el valor de las cosas, cómo podría negarme a que se la compre después de dos años ahorrando poquito a poco para llegar a reunir el dinero suficiente? Está claro que sería de uso ocasional... pero creo que no sería justo no valorar su actitud y perseverancia... creo que si todo esfuerzo merece una recompensa, esta batalla la pierde mamá por goleada... dos años ahorrando bien merecen su objetivo.
¿Soy tan rara como me siento?

Mientras sigo dándole vueltas a mi olla exprés particular, he decidido no comprar mas huevos en el super y comprarlos de granja... comprar menos carne roja (que ademas supone mucha mas contaminación su producción), dejar de comprar verdura envasada, seguir reciclando, estoy planteándome encerrar la TV en un armario bajo llave (dos familiares viven bajo nuestro techo y se podría decir que no comparten mi opinión sobre "la caja tonta", aunque sean nuestros hijos los que estén delante), informarme sobre terapias, técnicas y medicinas alternativas, dejar de fumar, ser mejor madre, mejor mujer, y, a ser posible, conseguir hacerme funcionaria en un plazo no demasiado largo de tiempo para poder tener un horario decente que me permita poner en práctica lo aprendido...

No está mal... aunque me estreso si levanto la mirada. Separaremos... primero A, después B... y así espero acabarme algun día el abecedario que me he puesto.

A todo ésto, yo me pregunto: ¿por qué he ido en el rio que sigue la corriente, ese en el que va toda la gente, durante tanto tiempo y no he visto ni utilidad ni valor a todo esto antes? Por qué siempre he desconfiado cuando me hablaban de "esas cosas" que no eran para mí? Y ¿por que ahora de repente me interesa todo lo que antes no mereció ni una mirada para mí? Yo no se, pero algo cambia en mi interior... ¿que me está pasando? Espero aprender algo en Biocultura... y que me cunda la lectura de los 19 libros que tengo en lista para ir leyendo uno conforme acabo otro...


28 de abril de 2009

Para compartir...

Un gran vídeo que muestra cómo podemos llegar a juzgar a las personas y cómo las apariencias pueden llegar a bloquear nuestra visión.
Increíble. Disfrutadlo... con la piel de gallina.
Bravo, Susan Boyler.




Técnicas de disciplina positiva



"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite"


En nuestro intento de mejorar como padres y educar mejor a nuestros hijos, ando en "caza y captura" de técnicas que nos ayuden por el camino... aquí hay unas cuantas, que he sacado de http://www.psicologoescolar.com/ .


En contraposición a la Disciplina Punitiva que está basada en el Castigo por lo que puede provocar efectos negativos (resentimiento, deseos de venganza y rebelión, reducción de la autoestima) se propone la Disciplina Positiva, con la que se pretende animar a los niños y enseñarles autocontrol y autodisciplina.
Las Técnicas de la Disciplina Positiva se basan en la amabilidad y en el respeto, intentando la implicación de los niños en los procesos disciplinarios.
Jane Nelsen en su obra "Disciplina Positiva" (Editorial Oniro, Barcelona 2002) clasifica las Técnicas de Disciplina Positiva en Técnicas de Actitud y Técnicas de Acción. Expondremos a continuación, siguiendo el desarrollo realizado por J. Nelsen, dichos métodos de disciplina.


A) Herramientas de Actitud:

1- Los niños que se portan mal son niños desanimados.
En muchos casos el mal comportamiento se debe a que el niño no se considera aceptado ni importante. Los castigos aplicados por los adultos le humillan y provocan más desaliento y, como consecuencia, mal comportamiento en el futuro.

2- Los niños hacen las cosas mejor cuando se sienten mejor.
No tiene sentido pensar que para que un niño se porte mejor primero hemos de hacer que con el castigo se sienta peor.

3- Los errores constituyen excelentes oportunidades para aprender.
Hay que ver el error o el mal comportamiento como una manera de aprender para la próxima vez.

4- Trabaja para mejorar, no para alcanzar la perfección.
En lugar de castigar por los errores es mejor centrarse en los pequeños avances y animar así al niño.

5- Utiliza la firmeza y la amabilidad a la vez.
No se trata tampoco de ser demasiado permisivos con los niños, sino que hay que ser amables y firmes a la vez ("Te quiero y la respuesta es no").

6- Céntrate en convencer al niño en vez de en ganarle.
Cuando se plantea una lucha de poder y el adulto gana, el niño pierde, pero eso no le hace mejorar, simplemente le desanima.

7- Céntrate en los resultados a largo plazo.
Con el castigo el niño no aprende más habilidades, aprende que el que tiene más poder puede doblegar a los demás.

8- Busca soluciones, no culpabilices.
Culpando no se soluciona nada, son las soluciones las que hacen que mejoren las cosas.

9- Comprende el significado de la disciplina.
La disciplina no es sinónimo de castigo, el verdadero significado de la disciplina es el de educar.

10- Trata a los niños con dignidad y respeto.
De ese modo los niños se sentirán mejor y se comportarán mejor.

11- Los niños te escuchan si primero tú les escuchas a ellos.
Si escuchas a los niños, ellos aprenderán a escuchar.

12- Fíjate en el mensaje escondido detrás del mal comportamiento.
Con el mal comportamiento los niños pueden perseguir algunos de estos objetivos erróneos: llamar la atención, tener el poder, venganza o asunción de incompetencia. Si comprendemos lo que el niño quiere decir con su comportamiento podremos ayudarle.

13- Da a los niños el beneficio de la duda:
Es mejor que el niño sepa que estamos de su parte.

14- Un respiro para iluminarse:
El pararse a pensar, el retirarse y relajarse puede hacer ver los problemas desde otra perspectiva.

B) Herramientas de Acción:

1- Asegúrate que el niño recibe el mensaje de amor y respeto.
El niño con mal comportamiento es el que más necesita oír que se le quiere.

2- Permite al niño desarrollar percepciones de que es significante y aceptado.
A través de las reuniones familiares y de clase se puede ayudar a los niños a que descubran sus capacidades y se valoren.

3- No hagas cosas por los niños que puedan hacer solos.
Así les ayudarás a ser más capaces.

4- Formula preguntas del tipo "qué" y "cómo".
Por ejemplo. ¿Qué ha ocurrido?, ¿Cómo te sientes con lo que ha pasado?, ¿Qué has aprendido con esto?, ¿Cómo puedes utilizarlo para la próxima vez?

5- Formula preguntas de curiosidad.
Hacer preguntas para que el niño observe sus propios sentimientos.

6- Implica a los niños en las soluciones.
Así el niño aprenderá a solucionar problemas y se animará a participar en las soluciones diseñadas.

7- Celebra reuniones familiares o de clase con regularidad.
En ellas los niños aprenden a solucionar conflictos y problemas y a ayudarse los unos a los otros.

8- Resuelve los problemas en parejas.
Deja a dos niños que hayan tenido un problema o una pelea resolver ellos solos el conflicto, con estas normas: no echarse la culpa y centrarse en las soluciones.

9- Marca líneas de resolución de problemas:
Los pasos a seguir ante un conflicto serían: No responder a la provocación, dialogar con respeto sobre lo sucedido, elegir una solución consensuada, pedir ayuda si no se encuentra solución.

10- Establece rutinas con los niños.
Si conjuntamente con el niño se establecen los pasos de cualquier actividad (por ejemplo, la hora de acostarse) el niño tendrá más voluntad de llevarlo a la práctica sin problemas ya que ha participado en su diseño.

11- Ofrece opciones limitadas.
Cuando proponemos opciones (por ejemplo: ¿Quieres bañarte antes o después de hacer los deberes?) damos al niño la libertad de elegir, lo que le motivará a actuar.

12- Reorienta el poder.
Dejar que los niños participen y ayuden les permite también ejercer poder, no solo obedecer.

13- Di: "Me doy cuenta".
Si ves que el niño no ha hecho algo, p. ej.: recoger los juguetes, es mejor decir: "Me doy cuenta de que no has recogido tus juguetes", en vez de "¿Has recogido tus juguetes?"

14- Céntrate en las soluciones.
Proponer a los niños que planteen soluciones a los problemas o dificultades cotidianas: "¿Cómo podríamos solucionar las discusiones sobre la hora de salir de la bañera?

15- Crear una rueda de opciones.
A la hora de encontrar soluciones a los problemas se le pueden ofrecer diferentes opciones y que el elija.

16- Utiliza las emociones honestamente.
Hablar sobre las propias emociones y sentimientos es un buen ejemplo para los niños. Una fórmula adecuada sería: "Me siento___________ cuando___________, porque__________, y me gustaría___________".

17- Enseña las diferencias entre lo que los niños sienten y lo que hacen.
Hay que dejar que los niños expresen sus sentimientos (esos son reales y no debemos negarlos), aunque desaprobemos su conducta ( esta sí se puede evitar o corregir). Por ejemplo, ante un ataque de celos entendemos los sentimientos, pero evitamos que el niño pegue a su hermanita.

18- Asume las responsabilidades que tienes en el conflicto.
Si aceptamos nuestra parte de culpa en el conflicto, facilitamos igualmente que el niño asuma su parte de culpa.

19- Dale un cronómetro.
Un cronómetro puede ayudar al niño a decidir cuándo empezar con los deberes o cuándo apagar la televisión.

20- Adéntrate en el mundo de los niños.
Preguntarse qué hay detrás de la conducta de los niños.

21- Escúchale reflexivamente:
A la hora de escuchar es bueno parafrasear las palabras del niño.

22- Escucharles activamente:
En la escucha activa, escuchamos los sentimientos escondidos entre las palabras haciéndole ver que entendemos sus sentimientos.

23- Supervisa, supervisa, supervisa.
Es una herramienta necesaria sobre todo para niños más pequeños

24- Distrae y/o reorienta:
En vez de prohibirles hacer algo es preferible decirles u orientarles sobre lo que pueden hacer.

25- Utiliza las 4 R para recuperarse de los errores:
Reconocer que se ha cometido un error, Responsabilizarse de lo que se ha hecho mal, Reconciliarse (pidiendo perdón) y Resolver (buscar una solución conjuntamente.

26- Mantente al margen de las peleas.
Es una herramienta inicial para abordar las peleas ya que uno de los principales motivos de éstas es involucrar a los padres.

27- Pon a todos los niños en el mismo barco.
No dar la razón a ninguno de los contendientes de una pelea (aunque se esté seguro de quién es el culpable). La solución al problema la han de encontrar entre los dos.

28- Tómate un tiempo para enseñar.
Una herramienta muy útil es la de enseñar a los niños a hacer juegos de rol.

29- Decide lo que vas a hacer.
Es bueno decidir cómo se va a comportar uno ante un conflicto y hacérselo saber al niño. Por ejemplo, aparcar y dejar de conducir si los niños se pelean en el coche.

30- Sigue hasta el final.
Hay que ser amable pero firmes y llegar hasta el final en el uso de las estrategias positivas.

31- Menos es más.
Cuanto menos se hable más eficaz se es. Hay que dejar que las acciones hablen más alto que las palabras.

32- Utiliza señales no verbales.
El uso de señales no verbales (p. ej.: un vaso bocabajo en la mesa indicaría que hay que lavarse las manos antes de comer), sobre todo si participan los niños en su elección, puede aumentar la motivación para realizar las tareas cotidianas.

33- Di: " Cuando......, entonces".
Es más eficaz decir: "Tan pronto como acabes los deberes verás la TV", que "Si acabas los deberes, verás la TV".

34- Enseña consecuencias naturales.
Es bueno que el niño experimente las consecuencias naturales de sus actos. Una consecuencia natural es algo que sucede debido a lo que el niño ha elegido, sin que el adulto haya hecho nada.

35- Enseña consecuencias lógicas.
Para que una consecuencia lógica no sea un castigo deben cumplirse las 3 R: Las consecuencias lógicas deben ser Relativas (deben estar relacionadas con el comportamiento), Respetuosas (deben aplicarse sin cólera, fuerza ni humillación) y Razonables (deben parecer razonables al adulto y al niño).

36- Anima en lugar de dar recompensas o elogios.
Animar a los niños les lleva a la autoconfianza mientras que elogiar les hace dependientes de los demás.

37- Las pagas no se relacionan con las tareas.
Las pagas se deben dar sin relacionarlas con las tareas.

38- Haz que los niños se impliquen en las tareas domésticas.
Los niños deben participar en las tareas de la casa y una buena manera de planificarlas es en las reuniones familiares.

39- Abrázale.
Esto puede por sí solo cambiar la actitud tanto del padre como del hijo.

40- Dedícale tiempo.
Dedicar todos los días unos minutos extra hace que los niños se sientan aceptados e importantes y les permite compartir experiencias y sentimientos.





Quince minutos



Os copio aquí un texto de Maria Paula Cavana, que además de cierto, me ha parecido muy interesante...
Me ha hecho reflexionar, y sinceramente creo que también entro en ese saco, aunque no tenga la suerte de estar todo el dia con ellos... y de echo en pocos días me obliguen a ampliar la jornada laboral con todo el dolor de mi corazón. Siempre tenemos tantas cosas por hacer, siempre surge algo pendiente, algo atrasado... y ellos pobrecitos, nos siguen reclamando ese ratito que necesitan, que merecen tener en exclusiva...
Pasemos las horas que pasemos con ellos, necesitan un tiempo de piel con piel, de exclusiva atención, de interés, de mimos, de juego olvidándonos de que el resto el mundo existe, de que ahora, solo están ellos... Realmente resulta gratificante regalarse esos minutos... No tiene nada que ver una tarde con los niños mientras barres, tiendes la ropa, pones la otra lavadora, preparas la cena, haces la merienda, haces que coman la merienda, vigilas que no hagan esto, que no cojan aquello... intentas jugar entre medias y luego llega la hora de los baños, la hora de la cena... y cuando te das cuenta, (y si no te das prisa), te has quedado solo con el cuento de antes de ir a dormir... Es sencillo hacer la prueba, tan solo hay que dejar la escoba, la ropa, la lavadora... y disfrutar de ellos. El tiempo se nos escapa en un abrir y cerrar de ojos... hay que atraparlo antes de que vuele para siempre y se lleve esos mágicos momentos...
Comenzar con 15 minutos puede ser una buena idea.






QUINCE MINUTOS

Las mamás que trabajamos, disponemos de contados minutos para estar con nuestros hijos. EL rato de verlos es entre cacerolas y sartenes, y el baño diario y el orden de la habitación.

Las que estamos todo el dia con los peques, sentimos que estamos TODO EL DIA con ellos, pero si desmenuzamos la cosa, vemos que ellos anduvieron detrás nuestro durante toda la mañana y nosotras diciéndoles "espera, ahora no, en un ratito." Luego llegó el momento de jugar, y sonó el teléfono y nos enganchamos media hora, y luego se hizo la hora de comer.

Los hemos bañado, les quitamos los piojos y los hicimos dormir la siesta.

Y llega la noche, y estamos hasta la coronilla de ellos.

Pero no hicimos contacto.

Los quince minutos consisten en esto:



Nos sentamos CON LA COLA EN EL SUELO (esto es FUNDAMENTAL) no vale estar en una silla más alta, ni en otra parte. Es a su altura.

Durante este rato, estamos con ellos, EXCLUSIVAMENTE. Esto es que no tendremos el pollo en el horno, ni atendemos el teléfono, ni les enseñamos cómo se juega al dominó. Estamos allí, para ellos, a disposición.

SI eligen hacer un trencito con el dominó, pues bien. Allá vamos.

Esto va para los recién nacidos, y para el adolescente de 15 años. El tema es que cuando nos disponemos a hacerlo, no damos cuenta del escaso tiempo que pasamos con nuestros hijos, de que creemos que estuvimos pero no estuvimos, y comprendemos cuán pacientes y tolerantes son, porque viven aceptando nuestras postergaciones. Claro que cuando se hartan de nosotros y nos lo hacen saber, los tildamos de "caprichosos" y listo. Maravillas del poder adulto, que acalla todo aquello que le estorba.

PRIMER TEMA: La mitad más una de nosotras diremos que no tenemos tiempo.

Y se los creo. Me incluyo.

Pero si sacamos cuentas, pasamos mucho más tiempo aguantando berrinches, o discutiendo, o intentando que ordenen sus cuartos, que se bañen o que colaboren en la casa. Y todo esto es mucho más fácil de lograr cuando ellos ya han tenido lo que necesitaban: a nosotras.

SEGUNDO TEMA: Es prácticamente imposible tolerar media hora allí. Simplemente intolerable.

Se nos ocurren 400 cosas para hacer, para anotar, decimos "un segundito y vengo" y nos escapamos.

Es muy fuerte estar frente a este espejo que son nuestros hijos, simplemente no haciendo nada. Hagan la prueba, las invito!!!!

La consulta de moda son los niños con ADHD (que traducido es algo así como déficit de atención e hiperkinesia). Pero resulta que investigando, son niños que tienen que hacerlo todo "a mil" porque nunca nos tienen en exclusiva para ellos. Nos hablan rápido, juegan poquito rato y no pueden fijar la atención.

Y nosotros...cuánto fijamos la atención en ellos??

A mi, como mamá, la primera vez que me senté con la cola en el piso, me pasó que terminé llorando. Me angustié muchísimo.

Simplemente no podía estar allí, sin hacer nada. Necesitaba enseñarle algo a mi hija, o decirle cómo se jugaba, o intervenir. Me costó -y me cuesta todavía- dejarme llevar, que ellos propongan las actividades, a su manera. Ser uno más, y no su mamá o su educadora.

Estemos disponibles.

Con los más grandecitos (ideal cuando hay celos por el hermanito) es lindo salir a desayunar solos, o a la plaza, a donde sea, solos.

Ocurren maravillas.

Tratemos a los niños como nos gustaría que nos traten a nosotros.

Si nuestro compañero nos tratara así... si nos escuchara mientras se afeita o fríe milanesas...si no se detuviera a mirarnos a los ojos un rato largo...sentiríamos que algo no anda bien. Pues algo no anda bien en la forma en que criamos a nuestros hijos.

Para relacionarnos, necesitamos hacer CONTACTO.

A todos nos es más fácil aceptar que el otro haga lo que tiene que hacer, si ya hemos tenido "nuestro ratito". Los niños son seres humanos, y tienen la misma capacidad de comprensión desde que nacen hasta que mueren (F. Doltó)

María Paula Cavanna
Lic. en Psicología
Puerperio-Lactancia materna-Crianza





24 de abril de 2009

Espárragos contra el cáncer


Acabo de descubrir una información que me ha dejado bastante parada... He recibido un powerpoint de esos a los que normalmente no hago ni caso, donde hablaba de las maravillas de los espárragos para curar el cáncer y otro tipo de enfermedades. El texto del .pps es éste. Como aunque un tanto utópica, la cosa me ha parecido curiosa cuanto menos, pues lo he buscado por si acaso... Y en la página del Ministerio de Agricultura de Perú he encontrado lo siguiente:
El espárrago contiene fibra, vitamina C, vitamina B1 (Tiamina), vitamina
B6; es bajo en grasa, no contiene colesterol y es muy bajo en calorías.En cuanto
al potasio, los espárragos aportan el 10% del requerimiento diario del
organismo; también aportan pequeñas cantidades de flúor, cobre, zinc, manganeso
y yodo, lo que significa un buen aporte de minerales.

Recientemente se le ha descrito como uno de los alimentos más
indicados para prevenir la aparición del cáncer de colon
. Las últimas
investigaciones realizadas por un equipo de doctores estadounidenses, han
descubierto además que el espárrago posee acciones inhibitorias sobre el
crecimiento de las células de la leucemia humana
.

El espárrago es el producto con mayor contenido de glutatión, uno
de los más importantes combatientes del cáncer
(según el Instituto
Nacional de Cáncer - USA).El Glutatión y el Sistema Inmunológico. El glutatión
está presente en el hígado en altas concentraciones, actúa como agente
desintoxicante combinándose con sustancias indeseables y liberándose del
organismo a través del sistema urinario. La presencia del glutatión es necesaria
para mantener el funcionamiento normal del sistema inmunitario de por lo menos
dos maneras; la primera función de multiplicación de linfocitos y la segunda en
la generación de antioxidantes.

El espárrago es rico en ácido fólico que tiene la
propiedad de incrementar las células necesarias para el crecimiento y reparación
de tejidos.

El Acido Fólico
El ácido fólico es una vitamina del complejo B que puede ayudar a prevenir
defectos de nacimiento en el cerebro y la médula espinal denominados defectos
del tubo neural (Neural Tube Defects-NTD) cuando se ingiere antes del embarazo y
durante las primeras semanas del mismo. Los estudios demuestran que las mujeres
que consumen la cantidad recomendada de esta vitamina desde antes de la
concepción y durante el primer mes del embarazo pueden reducir el riesgo de
tener un bebé con defectos de nacimiento en el cerebro y la columna vertebral,
los NTD. Los NTD más comunes son la espina bífida y la anencefalia. La espina
bífida es una de las causas principales de la discapacidad infantil. La
anencefalia consiste en un serio subdesarollo del cráneo y del cerebro en el
recién nacido.



La cosa no acaba aquí, todas las páginas que he consultado confirman al espárrago como el alimento más rico en Glutathione y coinciden en señalarlo como un buen combatiente y preventivo contra el cáncer y desintoxicador del hígado. En el libro "LA GUIA MEDICA DE REMEDIOS ALIMENTICIOS", se añade:


Al igual que las demás verduras verdes, el espárrago es muy bueno para
proteger el cuerpo contra el cáncer. Contiene varios compuestos que en esencia
acaban con las sustancias carcinogénicas antes de que puedan hacer daño. La
primera de estas sustancias es el folato. Diversos estudios han revelado que las
personas cuya sangre contiene una mayor cantidad de folato, son las que menos
probabilidad tienen de desarrollar cáncer de cólon.
El segundo compuesto con el que el espárrago protege el cuerpo es el glutation. Esta pequeña proteína funciona como un poderoso
antioxidante; esto significa que ayuda a recoger los radicales libres , unas
partículas cargadas de mucha energía que al dejarse sin control, andan rebotando
por todo el cuerpo, donde les causan cicatrices y les abren agujeros a las
células y provocan daños que pueden producir cáncer. En un análisis de 38
verduras con respecto a su contenido en glutatión, el espárrago recién cocido
ocupó el primer lugar.


CÓMO APROVECHARLO

Según éste libro, el espárrago también es rico en vitamina E, que protege contra enfermedades cardíacas, y además contra la Diabetes tipo II. Nos dice que la exposición al aire, la luz o el calor destruye el folato, asi que es mejor guardarlo lejos de la luz del refrigerador o en un cajón para frutas y verduras y que preparándolo en el horno microondas se destruyen menos nutrientes que al hervirlo o cocinarlo al vapor. También indica que la mayor parte de los nutrientes se encuentran en la punta del espárrago, por lo que es mejor cocinarlo en posición vertical.


glutatión
Sustancia que se encuentra en los tejidos vegetales y animales, y que desempeña muchas funciones en la célula, como la activación de ciertas enzimas y la destrucción de compuestos tóxicos y sustancias químicas que contienen oxígeno.


glutatión S-transferasa
Tipo de enzimas que participa en el metabolismo y en hacer que los compuestos tóxicos sean menos dañinos para el cuerpo.


folato
Nutriente del complejo de la vitamina B que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar y mantenerse sano. El folato ayuda a elaborar glóbulos rojos. Se encuentra en los panes integrales y los cereales, el hígado, las verduras, el jugo de naranja, las lentejas, los frijoles y la levadura. El folato es soluble en agua (puede disolverse en agua) y debe tomarse en todos los días. La insuficiencia de folato puede causar anemia (una afección en la que el número de glóbulos rojos está por debajo de lo normal), enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, y defectos en el cerebro y la médula espinal en el feto. El folato está en estudio con la vitamina B12 para la prevención y el tratamiento del cáncer. También se llama ácido fólico.

histona
Tipo de proteína que se encuentra en los cromosomas. Las histonas se unen al ADN, ayudan a dar su forma a los cromosomas y ayudan a controlar la actividad de los genes.



Lo primero que tengo que conseguir es dejar de fumar, está claro. Es mi reto más próximo, y con el que llevo batallando un montón de tiempo... Lo he conseguido en dos ocasiones, con los embarazos de mis hijos y mientras ha durado la lactancia... Pero después vuelvo a caer. Estoy convencida de que si ésta vez lo consigo, sin el aliciente y motivación de perjudicar a un vida que crece dentro de mí, lo conseguiré.


Y a éste respecto, dado que es un tema que me preocupa puesto que mi madre murió de una leucemia y todos mis abuelos de algún tipo de cáncer y tengo la firme sospecha de que, sobre todo si no dejo de fumar YA, acabaré cayendo yo también, otra de mis tareas pendientes es leerme el libro ANTI-CÁNCER, una nueva forma de vida:


Anti-cáncer, una nueva forma de vida" es el fruto de una experiencia personal.
El Dr. Servan-Schreiber enseña como cear una "biología anticáncer", mediante una
alimentación adecuada, ejercicio físico y bienestar psicológico, para reforzas
las defensas naturales y prevenir la aparición de la enfermedad o afrontarla con
mayores probabilidades de éxito.



Bien... espero que esta información os haya sido de utilidad... está claro que a partir de ahora, me miraré los espárragos con otros ojos...



22 de abril de 2009

El valor de los cuentos


Hace poco me atreví a contarle un cuento a mi hijo completamente inventado, sin libros ni dibujos, improvisando. Lo cierto es que les leemos muchos cuentos, sobre todo al niño, que es quien está más dispuesto a escuchar... A la niña le llaman la atención los dibujos durante un rato, pero después se dedica a estirar de las hojas y moverse mas que un chinche, asi que no es tarea fácil contarles un cuento a los dos juntos. Cuando lo hacemos en la cama, antes de ir a dormir, se crea todo un ritual... Primero se ponen contentísimos de que llega la hora del cuento, después se sientan, yo me subo en la cama con ellos, el niño se pone a un lado mío, muy pegadito, y la niña se espera hasta que me he sentado para hacerlo ella entre mis piernas. Y leemos el cuento... Además, crear la rutina de leer un cuento antes de ir a dormir, es una de las cosas aconsejables para los niños que padecen terrores nocturnos.


Como decía, el otro día le conté a mi hijo un cuento inventado... Al principio no estaba demasiado interesado, pero conforme el cuento fue desarrollándose, fue ganando en emoción, y mi hijo, extasiado y completamente sumergido en su historia, escuchaba atento y con los ojos como platos. No voy a contarlo aquí... entre otras cosas porque duró como una hora! Pero se trataba de un niño que vivía una aventura estupenda donde conocía nuevos amigos que al final del cuento, improvisé presentándolos como una especie de amigos imaginarios, amigos de sueños. Volaba en unicornio hasta una isla, se sumergía en un mar lleno de vida, se lanzaba en carros de madera de un árbol a otro... lo cierto es que me emocioné hasta yo, jajaja...


Creo que vivimos un momento donde los niños lo tienen todo masticado, hay algunos que no se despegan de la TV o las consolas... y creo que hacer eso, dejarles o ofrecerles eso como una opción, es destrozar su infancia. Creo, en mi humilde opinión, que los niños necesitan fantasía e imaginación, y que hemos de darles las herramientas para que puedan hacer uso de ellas, para que aprendan a hacerlo y lo hagan de forma habitual. El resto de la vida la pasarán viviendo la cruda y dura realidad, así que... ¿qué tiene de malo que crean en hadas, animales fantásticos y duendes que se esconden tras las paredes durante los cortos años de su niñez?


El otro día leí en el libro CUENTOS PARA CHIQUITINES , de Heidi Bieler (maestra de educación infantil en Centros Waldorf ), que no se deben cambiar los finales de los cuentos para eliminar un final no-feliz. Que ellos comprenden mucho más de lo que creemos, y que lo que no alcanzan a comprender, lo adaptan a su visión de las cosas, así que no ha de manipularse un final dramático porque con ellos también aprenden. En su prólogo, Heidi Bieler también comenta que si contamos un cuento a niños de diferentes edades, un día contaremos el cuento adaptado al mayor, y otro día el ideal al menor. ¿Y cómo saber cúal es cuál? Pues os copio una cita que hace de Rudolf Steiner, científico y pensador austríaco, creador del método Waldorf.:



"Antes del cambio de los dientes, los cuentos que se cuentan a los niños tienen
que tener como única meta: alegría, vitalidad, serenidad, buen humor. Después,
el cuento tiene que dar al alma imágenes de la vida para querer hacer lo mismo".



Heidi también comenta que para niños pequeños, que aun no se llaman a sí mismo "YO", lo ideal serían pqeueñas rimas o cancioncillas repetitivas, que pueda aprenderse, cantándolas o recitándolas una y otra vez. Para los que son un poquito mayores, que ya se reconocen como un "yo", los cuentos ideales serían aquellos en los que se repiten los mismos personajes y/o situaciones, se van añadiendo al cuento uno detrás de otro y se van eliminando por el mismo orden... y después de haberlo contado unas cuantas de veces, animar al niño a intervenir equivocándonos a propósito para que el nos corrija. Además indica que es mejor que nos familiaricemos con el cuento antes de contárselo, para que podamos narrarlo con mayor credibilidad.


Y buscando cuentos, he encontrado esta estupenda página, CUENTOS PARA DORMIR, desde donde os copio esta reflexión que me ha parecido muy interesante.

Disfrutadlo... y a leer e inventar!





Existen numerosos escritos de gente muy reputada hablando de los muchísimos beneficios que tienen los cuentos, no sólo en la educación del niño, sino en la vida familiar. Lo que aquí os presento es una valoración personal de los puntos que considero más importantes, haciendo especial hincapié en aquellos que no se suelen mencionar, pero que pueden ser de gran ayuda.


La mayor ventaja educativa, sin duda ninguna, es la capacidad que tiene un cuento de transmitir valores. Quizás no hayamos reparado conscientemente en ello, pero si lo analizamos, la mayoría de los valores más firmemente arraigados en nuestra propia personalidad llegaron a nosotros de la mano de algún cuento: los 3 cerditos, por ejemplo, nos inculcaron la importancia de trabajar bien; la tortuga y la liebre nos mostraban que la constancia y la modestia tenían su fruto; y la cigarra y la hormiga nos hicieron ver que era más rentable trabajar que ser un holgazán.Esto no es casualidad. Todas las historias, y los cuentos son una más, tienen un argumento lógico que une las distintas partes, haciéndolas mucho más fáciles de recordar. De esta forma, nuestra memoria almacena precisamente ese hilo argumental porque es el pegamento de todos esos elementos, y por tanto la forma más sencilla de tener acceso al resto de detalles de la historia. Y es precisamente la moraleja el mejor resumen de un cuento, y por tanto lo que mejor retenemos del mismo. Así, por ejemplo, uno puede olvidar detalles de lo que decían la cigarra y la hormiga, pero no olvida que una holgazaneaba mientras la otra trabajaba para almacenar comida.
En segundo lugar, y muy relacionado con lo anterior, está la utilidad de los cuentos para enseñar cosas nuevas. Precisamente por la facilidad con que se recuerda la historia principal, y por su importancia como nexo de unión, el cuento permite acceder fácilmente a los demás detalles. De hecho, las historias han sido utilizadas siempre para transmitir ideas y conocimiento, empezando por la mismísima Biblia y el propio Jesús de Nazareth, cuyas parábolas fueron una forma de enseñanza realmente reveladora. Yo mismo aún recuerdo el caso de un compañero de clase en el colegio que siempre sacaba malas notas, que sorprendió a todos con una nota excelente en un examen de historia de la primera guerra mundial precisamente porque había estado viendo un par de películas sobre el asunto...


Pero además de ser potentes herramientas de educación y enseñanza, los cuentos inventados y personalizados antes de dormir permiten establecer un nexo fortísimo con los niños. Al ser inventados y originales cada día, quien los cuenta debe dedicar toda su capacidad y atención, aunque sólo sea durante ese momento; y eso es algo que los niños, acostumbrados a ser el centro de atención de actos, pero no de pensamientos (muchos padres tienen demasiadas preocupaciones como para aparcarlas totalmente, aunque sólo sea un rato) perciben con gran agradecimiento y entusiasmo. Y al personalizarlos (yo siempre les dejo escoger los personajes principales de la historia), los padres se obligan a escuchar y atender a sus hijos, y los niños se sienten verdaderamente especiales. Esa carga emotiva tan grande es otro importante factor que facilita la memorización y asimilación de lo enseñado en esos cuentos. Yo mismo he podido comprobarlo las numerosas ocasiones en que mis hijos me han sorprendido recordando detalles increíbles de cuentos que les había contado hacía ya mucho tiempo y de los que no habíamos vuelto a comentar nada.


Finalmente, contar cuentos sin libros ni dibujos, con la habitación en penumbra y los niños acostados, tal y como me gusta a mí hacerlo, es una ayuda muy eficaz para contrarrestar la falta de atención que sufren muchos niños actualmente , provocada por vivir en un mundo con tantos sobreestímulos visuales. Bajo la débil luz del pasillo, y con la tranquilizadora presencia de sus padres, los niños abren sus oídos dispuestos a transportarse al mundo del cuento, y sin darse cuenta, están aprendiendo a centrar su atención; no sólo eso, además lo hacen utilizando el oído como sentido primario, muy al contrario de lo que habrá sucedido durante el día. Yo suelo aprovechar esta situación para estimular aún más su parte visual, pero en el aspecto creativo, que ante tantos estímulos tan perfectamente fabricados, muchos no desarrollan debidamente; así que lleno los cuentos y sus personajes de marcados y vivos colores, obligándoles a imaginar cada parte del cuento.


No quiero acabar sin remarcar las ventajas de personalizar los cuentos (a quien le parezca difícil hacerlo cada día, aquí cuento cómo hacerlo de forma facilísima). Un cuento personalizado es una herramienta increíblemente eficaz para "analizar" los comportamientos de los niños durante ese día. Aprovechando la cercanía en el tiempo y la frescura de sus recuerdos sobre lo acontecido, mediante el cuento podemos alabar lo que hayan hecho bien, o censurar y tratar de cambiar aquello que no hicieron tan bien. En ese momento tan emotivo, los niños están tan accesibles y dispuestos, que un cuento que ejemplifique claramente la actitud a seguir será mucho más eficaz que varias horas de sermones y buenas palabras.